Caminando sin rumbo, imbuido por la pena y buscando la
soledad… Buscando un momento para estar a solas con mis pensamientos, esos que,
en estas fechas, apenas puedo controlar… Esos que irremediablemente me conducen
hasta aquí, hasta la misma encrucijada, esa en la que siempre me esperas, esa
en la que realidad y ficción se entremezclan haciendo que mi mente no sepa
diferenciarlas. El gélido viento de Noviembre azota todo mi cuerpo, entre un escalofrió
y otro me doy cuenta que mis pasos me han traído a la explanada… Hoy vacía, sin
gente a mí alrededor, sin rostros rotos por el dolor, sin la vieja ceremonia;
Solo yo… Mis pensamientos, solo yo… Mis recuerdos… Hoy no es un día cualquiera, hoy hace cinco años que no
disfruto de ti, de tu risa, de aquellas
charlas que teníamos; Cinco años en los que he tenido que convencerme a mí
mismo para seguir… Para levantarme cada mañana… Cinco años, un breve suspiro…
Al cerrar los ojos veo tu adusto gesto y ese brillo pícaro en tus ojos… Lo sé,
no te enfades… Sé que siempre estas a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario